Ojito donde tocamos

Leo en iPodnoticias un caso curioso y divertido (no para la protagonista) de cómo un descuido a la hora de no marcar el destinatario correcto en la Agenda nos puede dar un disgusto. Resulta que una chica acaba de perder la virginidad y tiene intención de contárselo por SMS a una tal Darcy:
“Oh, Dios mío, acabo de tener mi primera vez en la playa! Ha sido estupendo! Ojalá estuvieras aquí!”
Pero como podéis ver en la imagen, se equivocó de contacto y pulso en … ¡Dad! Exacto, le mandó el mensajito en cuestión a su propio padre. Eso si, el padre es muy, pero que muy grande:
“Lizzy, supongo que este sms era para otra persona”
La verdad es que más de una vez he revisado un SMS antes de enviarlo por si había tocado donde no era. Así que cuidadito con los dedos …
Visto en: Actualidad iPhone
Vía: iPodnoticias